A fines de 1946, ya licenciado, es detenido por redactar un manifiesto de la Alianza Democrática, torturado y vuelto a ingresar en prisión durante seis meses. Con la libertad condicional, consigue terminar el Bachillerato en 1948. Escribe entonces su primer libro, Manda el corazón, una novela rosa con cuyo producto pudo pagar su matrícula en la Universidad. A punto de salir su juicio, decide cruzar la frontera y salir de España.
En 1949 cursa Psicología en la Sorbona, con maestros como Piaget, Gurvitch o Merleau-Ponty. Se ayuda con clases particulares y sucede, como secretario de la FUE y delegado de Interayuda Univesitaria, a José Martínez, el fundador de El Ruedo Ibérico, con el que mantuvo siempre una gran amistad. Conseguidos los cuatro certificados de la carrera, en 1953 recibe una propuesta para trabajar en la emisora internacional holandesa Radio Nederland Wereldomporoep, donde llegó dictar más de 1500 charlas de índole cultural. En Holanda se doctora en Letras y enseña Literatura Española durante diez años en la Universidad de Groninga y dieciocho en la de Leiden. Además de desarrollar una fecunda labor cultural como socio del Pen Club, Sociedad de Escritores de Holanda, Sociedad de Escritores de Flandes y Société Europeénne de la Cultura, allí fundó dos importantes revistas de hispanismo Norte (Leiden, 1957-1971) y Revista de Accidente (Leiden, 1975-1979). Fue también director de Molinos (Amsterdam, 1982-1984).
Como traductor, fue vocal de la Junta Nacional de Exámenes de Traductores e Intérpretes y obtuvo los Premios Nacionales de Traducción en Holanda (1960) y Bélgica (1963). Ha traducido decenas de libros del holandés o flamenco al español. Entre las principales, una voluminosa Antología de la poesía holandesa moderna (El Bardo, 1971), la obra maestra de la literatura holandesa: Mas Havelaar de Multatuli (Los Libros de la Frontera, 1975). En 1980 recibe de manos de la reina Beatriz de Holanda la distinción de Comendador de la Orden de Oranje-Nassau, por su labor de difusión de la cultura holandesa. Cinco años más tarde volverá a España, donde recibe la Encomienda de la Orden del Mérito Civil, por su labor de hispanista. Ya jubilado, pero sin abandonar en absoluto su labor intelectual, que continúa en el presente, vive en Tárrega, lugar natal de su mujer.
En diciembre de 2006 recibe el Premio de las Letras Aragonesas “por su obra progresista y radical, largo tiempo silenciada, que sirve de testimonio ejemplar para todos los aragoneses”.
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