Los oficios de Luna (Zaragoza) hacia 1660
 
Autor: Juan Ignacio Sáez Castán
Edición: Asociación Cultural Banzo Azcón
Caract: Año 2014, 146 p, il, 17 x 24 cms.
Depósito Legal: Z-400-2014
     
 
La villa de Luna  es una localidad con historia que ha contribuido a configurar la historia de Aragón.
Juan Ignacio Sáez Castán ha contribuido a  recuperar aspectos con este trabajo sobre los oficios en Luna del pasado,
que ha publicado a través de la Asociación Banzo Azcón.
La villa de Luna gozaba hacia 1600 de una importancia considerable dentro de las Cinco Villa de Aragón. Alrededor de ella se situaban  diversas aldeas
que dependían administrativa y económicamente de la villa: Las Tenías, Valpalmas, Las Pardinas, La Ruta, Júnez, La Sierra, Lacorvilla y Paúles.
Este conjunto de poblaciones constituia un microcosmos  en el que sus habitantes estaban con frecuencia relacionados con lazos de parentesco.
El comercio y la artesanía estaban centrados en la villa, que reunía la mayor pàrte de la población. Los habitantes de las aldeas se desplazaban  
a ella para solucionar los problemas administrativos y para provisionarse y vender sus productos.

En la época de los siglos XVI  y XVII el sector económico fundamental era indudablemente el primario. La agricultura ocupaba a la inmensa
mayoría de la población adulta, en ocasiones complementaba los ingresos del campo con algún oficio manual.También sobresalía la ganadería.
Los oficios artesanales también ocupaban a numerosos trabajadores. Era una sociedad autárquica, la mayor parte de los objetos de uso cotidiano
se realizaban en la villa: tejidos, ropa, calzado, herramientas, muebles, vasijas... eran elaborados por artesanos locales.
El aprovisionamiento de bienes imprescindibles se canalizaba a través de comercios, la tienda, la panadería, la taberna,  y la carnicería.
Había un mercado semanal  y buhoneros y merchantes  recorrían los caminos vendiendo diversas mercancias.
El cuidado de la salud, de personas y animales, recibía tanto ayer como hoy, mucha atención, Luna contaba con un médico, varios cirujanos, y
un albeítar o veterinario que vivian en la villa y atendian también en las ladeas, el apotecario elaboraba y vendía los remedios en su botiga.

La educación era atendida de una forma incompleta; solo se conoce  la existencia de una escuela de mochachos destinada a los alumnos varones
de más de siete años, las niñas no tenían posibilidad de ducarse. Para realizar estudios más elevados los estudiantes tenian que salir de la población.
La Iglesia  tenía una gran importancia en la vida municipal. Estaba presente en los acontecimientod  principales de la vida: el nacimiento, el matrimonio,
la muerte ...
No se han incluido en esta obra los oficios relacionados con el gobierno de la vill pues la mayoría no estaban profesionalizados (jurados, almutazaf,
cambreros, clavarios, contadores, guardas, mesegueros ...)

 


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