Cada día de la semana es un capítulo en el que este comprometido autor agrupa sus poemas en los que plasma sus impresiones en su viaje a Palestina. Habla del sufrimiento de dos pueblos, de ciudades bombardeadas, de las madres y de sus hijos arrebatados, de Jerusalén, de barricadas y de muros, de suicidas y muertos. Junto a sus poemas, fotos del propio autor realizadas durante el viaje, y otras de Ángel Trotter, Ángel López-Soto y Gonzalo González. Cada capítulo se inicia con una cita que firman personas relacionadas de alguna manera con el conflicto palestino.